Todo el año (adaptado en temporada de baño) Paseo a Caballo por la Playa
Sienta la brisa salada y el ritmo de los cascos sobre la arena de las playas vírgenes de Viana do Castelo.
Paseos
La primavera del Minho en todo su esplendor
Duración: 2h
Nivel: Todos los niveles
Temporada: De abril a junio (la mejor época)
Grupo: máx. 8 jinetes
Si hay un secreto que los lugareños guardan con celo, es este: en primavera, el Minho florece como ningún otro rincón de Portugal. Retamas amarillas, campanillas moradas, amapolas… los campos que rodean Viana se convierten en una alfombra de colores que apenas dura unas semanas.
Este paseo está pensado para esa ventana mágica. Atravesamos el pinar con su inconfundible aroma a resina, salimos a campos floridos donde los caballos avanzan entre flores que les llegan a la cintura, y regresamos por caminos rurales entre muros de piedra y aldeas donde el tiempo pasa más despacio.
Como en todos nuestros paseos: caballo elegido para usted, breve briefing en el picadero, grupos de un máximo de 8 personas e instructores titulados siempre cerca. El ritmo es tranquilo: este es un paseo para contemplar, fotografiar y respirar.
Entre mediados de abril y principios de junio, según las lluvias de primavera. Mayo es casi siempre el mes perfecto.
El paseo transcurre por campo abierto y pinar, donde el aire circula bien, pero si su alergia es fuerte le recomendamos tomar un antihistamínico antes del paseo, o elegir nuestro paseo por la playa como alternativa.
El recorrido es precioso todo el año — pinar, campos verdes y aldeas — pero las flores silvestres son estacionales. Fuera de temporada, le sugerimos combinarlo con la sierra o la playa.
Todo el año (adaptado en temporada de baño) Sienta la brisa salada y el ritmo de los cascos sobre la arena de las playas vírgenes de Viana do Castelo.
Todo el año Recorra los senderos de Montedor y de la sierra, con vistas que van desde la Serra d'Arga hasta el mar.
Todo el año (horario ajustado a la puesta de sol) El paseo más romántico — senderos costeros bañados por la luz dorada y el sol hundiéndose en el Atlántico.